Cuida tu salud, lávate las manos

Lavarse las manos de forma frecuente es una acción subestimada, considerada la mayoría de las veces como innecesaria o irrelevante. Sin embargo, las enfermedades que se transmiten a través de las manos sucias son más de doscientos, ente las que se encuentran:
Infecciones respiratorias como la gripe común y la gripe A, neumonía, bronquiolitis, tosferina y el resfriado común. Enfermedades de transmisión feco-oral como el cólera, la diarrea, la fiebre aftosa, la hepatitis A y E, la disentería, la giardiasis y la fiebre tifoidea. Otras como la gastroenteritis, gastritis y salmonelosis, así como alergias y afecciones de la piel, infecciones oculares como conjuntivitis, el Síndrome Urémico Hemolítico, mononucleosis, neumococo, enfermedad mano-pie-boca, oxiurasis (lombrices intestinales), por hablar de algunas.

Por tal motivo, es fundamental adoptar la práctica del lavado y la desinfección permanente de las manos, luego de realizar actividades cotidianas como ir al baño, manipular alimentos crudos, toser o estornudar, tocar heridas, acariciar animales, cambiar pañales, estar en contacto con tierra o tocar muebles en espacios públicos.

Recuerda que estos son los siete momentos importantes para lavarse las manos:

  1. Luego de ir al baño o cambiar un pañal,  por el riesgo de contaminación con material fecal.
  2. Antes de comer, pues el solo hecho de tocar con las manos sucias cubiertos, vasos, vajilla o alimentos, nos expone a introducir en nuestro cuerpo las bacterias o virus que pueden causar enfermedades.
  3. Al preparar alimentos, ya que muchos alimentos crudos pueden contener bacterias transmisoras de enfermedades o pueden estar contaminados con otras sustancias.
  4. Tras tocar animales, pues están en contacto permanente con la tierra, aunque sean domésticos.
  5. Tras tocar la  tierra,  pues en muchos casos hay presencia de materia fecal animal o humana.
  6. Antes y después de tocar a un bebé, a un anciano o a un enfermo,
  7. Luego de viajar en transporte público o de visitar lugares públicos, ya que los  microorganismos habitan en ventanas, puertas, cerraduras, barandas, timbres, mesas, asientos, que han tocado otras personas.
Profesionales de la salud